23 países de la UE se comprometen a reforzar la cooperación en defensa



España, Francia, Alemania e Italia son los que más han fomentado la integración militar paralela a la OTAN, a la que se oponía Reino Unido

Un total de 23 países de la Unión Europea han firmado este lunes la carta para notificar su intención de sumarse a la cooperación estructurada permanente en defensa (PESCO, por sus siglas en inglés), en una ceremonia conjunta en Bruselas de los ministros de Exteriores y Defensa, incluidos los de España, Francia, Alemania e Italia, los que más han empujado para avanzar en la integración militar.

La cooperación estructurada permanente en defensa es un instrumento previsto en el Tratado de Lisboa, pero nunca utilizado hasta ahora, que permitiría a los países que quieren avanzar más rápido en su integración en defensa para desarrollar capacidades militares o participar en operaciones, si una mayoría cualificada de países lo avala.

Los únicos países que por ahora no se han sumado a la PESCO son Dinamarca, Malta, Portugal y Irlanda, aunque podrán hacerlo si asumen los compromisos vinculantes que aceptan el resto en la reunión de Asuntos Exteriores del 11 de diciembre, cuando está previsto la decisión formal para aprobar la cooperación permanente, según fuentes europeas.

Tampoco se suma Reino Unido, cuya salida de la Unión Europea está prevista para marzo de 2019 y que históricamente ha frenado todo avance para el refuerzo de la defensa europea, para no socavar a la OTAN.

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha considerado que este lunes es "un momento histórico" para avanzar en la defensa europea y ha expresado "mucha satisfacción" de que se avance en la PESCO, algo que "parecía imposible de lograr" hace un año para "la mayoría".

La jefa de la diplomacia europea ha recordado que la cooperación permanente en defensa seguirá "abierta" a otros países de la UE que quieran sumarse "en una fase posterior" y ha avanzado en que ahora se preparará la decisión del Consejo para aprobar formalmente la PESCO "antes de final de año".
Aumento del gasto en Defensa

Para poder entrar en la PESCO, los países asumirán una veintena de "compromisos vinculantes", incluido aumentar el presupuesto en defensa de manera "regular" y "en términos reales" para "alcanzar los objetivos acordados".

También se comprometerán a aumentar el gasto para investigación y tecnología en defensa "con vistas a acercarse al 2% del total del gasto en defensa", así como "el gasto en inversión en defensa hasta el 20% del gasto total en defensa" para cubrir las capacidades estratégicas deficitarias, en línea con las metas colectivas de la Agencia Europa de Defensa (EDA).

Igualmente, se comprometen a participar más en proyectos conjuntos de desarrollo de capacidades y en "al menos un proyecto" en el marco de la PESCO para desarrollar capacidades que han sido identificadas como "estratégicamente relevantes". También han acordado contribuir de manera "sustancial", "dentro de sus medios y capacidades" y "limitaciones constitucionales" a operaciones militares y misiones de entrenamiento, incluido con personal y equipos, aprobadas por unanimidad por el Consejo y a contribuir "sustancialmente" a los grupos de combate multinacionales de la UE, que nunca han sido utilizados, para lo que tendrán que confirmar con cuatro años de antelación al menos sus contribuciones.

Se simplificarán y estandarizarán el transporte militar transfronterizo para permitir el despliegue rápido de fuerzas militares y materiales entre países, un aérea en el que la UE y la OTAN ya han avanzado su intención de cooperar para atajar los obstáculos legales, burocráticos y físicos, dado que parte de las infraestructuras —carreteras, puertos, pistas y redes ferroviarias— necesitarán mejoras para tener en cuenta los requisitos de peso y altura de muchos de los vehículos y equipos militares. La OTAN espera que la UE contribuya a financiar la mejora en las infraestructuras.
Planes nacionales para detallar cómo cumplirán

Los países deberán presentar en diciembre, antes de la aprobación formal de la PESCO, un plan nacional para demostrar cómo van cumpliendo los compromisos vinculantes. Los países tendrán un plazo máximo hasta 2025 para cumplir los compromisos.

Los planes nacionales, que los países irán actualizando según sea apropiado, serán evaluados anualmente por la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, con el apoyo de la EDA y el Estado Mayor de la UE para evaluar si cubren las capacidades y necesidades operativas, al igual que los proyectos.