El Barcelona supera al Real Madrid en el primer clásico de la temporada



Moerman, Seraphin y Tomic decantan un partido igualado (80-84) que estiró su desenlace hasta los instantes finales

El Barcelona de Sito Alonso se llevó el primer clásico de la temporada tras derrotar al Madrid impulsado por su batería de pívots (80-84). Moerman, Seraphin y Tomic decantaron un partido igualado que estiró su desenlace hasta los instantes finales. Los azulgrana rompieron la condición del invicto del conjunto de Laso, que pagó los sobreesfuerzos para compensar su asimetría tras la secuencia de bajas. La incidencia del debutante Tavares fue todavía insignificante ante el baqueteado juego interior del Barça.

La firmeza inicial de los azulgrana duró lo que tardó el Madrid en sujetar a Seraphin, pero el dominio del francés marcó tendencia. Los seis puntos del pívot galo en los primeros tres minutos del partido tuvieron respuesta con un Doncic vibrante. Un par de triples del esloveno y la permanente agitación de Campazzo sirvieron a los blancos para ensayar el primer demarraje en el marcador (19-12, m. 7). Tras la puesta en escena, al Madrid le faltó solidez en el durante y calma en los instantes finales. El Barça se llevó el partido en los detalles.

Sentadas las bases del clásico, llegó la hora de los gigantes. Tavares y Tomic saltaron a la pista y, en las alturas, los azulgrana encontraron oxígeno. La presencia de la torre croata estructuró el ataque del Barça mientras que Tavares evidenció su tierna conexión con los compañeros y destartaló momentáneamente la pizarra madridista. Con apenas un entrenamiento como rodaje, el caboverdiano pagó sus ganas de agradar fundiendo sus fuerzas en varios sprints de lado a lado de la pista que le dejaron exhausto en sus primeros minutos de blanco. Los de Sito Alonso aprovecharon los desajustes de su rival y se reengancharon con fuerza al encuentro.

Pau Ribas subió el listón defensivo, Moerman y Sanders se aplicaron en la intendencia y Seraphin retomó la faena tras dar relevo a un notable Tomic —siete puntos, tres rebotes y cinco faltas recibidas en sus primeros ocho minutos en pista—. No era el día de Randolph (0 de 7 en tiros de campo en la primera mitad; 1 de 11 al final), y la productiva hiperactividad de Doncic solo servía a los blancos para mantener el pulso a contrapié. Un triple de Ribas sobre el bocinazo del segundo cuarto dejó el clásico en tablas (45-45, m. 20). Para el inventario, un quiebro casi futbolístico de Doncic a Moerman antes de su segundo triple, un tapón de videoteca de Rudy a Oriola y una asistencia de museo de Navarro para el mate de Tomic. Imágenes del clásico 51 de la era Laso. Siete años en los que, atendiendo a la contabilidad de títulos —13-5 para el Madrid; 8-1 desde la Liga del Barça en 2014—, han consolidado el dominio blanco y han llevado a la sección azulgrana al diván. El ciclotímico proyecto de Sito Alonso se enfrentaba a su primer día grande y respondió con profesionalidad y recursos.

Un taponazo de Randolph a Seraphin y una transición febril de Doncic levantaron a la parroquia madridista. Sin embargo, con siete puntos consecutivos de Moerman, el Barça se hizo fuerte (55-61, m. 28). El Madrid se movía a arrebatos y Campazzo activó el plan de emergencias. Con lo mejor de su catálogo, el base argentino espoleó a su equipo y asistió a Tavares para que sellara la igualdad absoluta con un mate que puso fin al tercer cuarto (61-61, m. 30). Fue un clásico de detalles y de momentos vintage como el intercambio de triples y bombas de Rudy y Navarro al comienzo del último acto.

Doncic era el sistema del Madrid ante un Barça que amenazaba por dentro y martilleaba por fuera. Un triple de Carroll colocó a los de Laso por delante antes del sprint final pero, con Heurtel al mando y abrazado de nuevo a Seraphin y Moerman, el Barça volteó el pulso y se colocó tres arriba a falta de 9,8s. La jugada ensayada del Madrid acabó en despropósito. El saque de banda de Rudy se fue larguísimo y Randolph regaló la pelota al rival para sentenciar. El Barça venció, a los puntos, el primer asalto de la temporada.